EFECTOS DE LA ADICCIÓN

Síntomas y señales de alerta en cada tipo de adicción

Cómo impactan las adicciones en la vida de las personas

El consumo de cocaína, el abuso del alcohol, el juego compulsivo o la ingesta inadecuada y excesiva de medicamentos puede generar una adicción en las personas. Pero la mayoría de los adictos viven en la negación e ignoran las devastadoras consecuencias de las adicciones.

Las adicciones, sean a sustancias o conductas, no solo afectan al cuerpo, sino que alteran profundamente la mente, las emociones y las relaciones personales.

Conocer los efectos específicos de cada tipo de adicción es clave para entender el alcance del problema, detectar señales de alarma y dar el primer paso hacia la recuperación.

En esta sección, analizamos de forma clara y rigurosa cómo impactan en el organismo, la conducta y el entorno social el consumo de sustancias como la cocaína, el alcohol, el cannabis o las benzodiacepinas, así como adicciones conductuales como el juego patológico o el uso compulsivo de nuevas tecnologías.

Porque solo desde el conocimiento es posible actuar con eficacia y empatía.

Cuando una persona consume sustancias nocivas en exceso, afecta de manera negativa a la salud física. Las consecuencias físicas de las adicciones dan lugar a problemas de salud de menor y mayor gravedad, como:

Deterioro de la salud general: se produce una reducción del bienestar físico y un mayor aumento de enfermedades a causa del debilitamiento del sistema inmunológico y a que la nutrición se vuelve deficiente.

Daño de órganos vitales y una tendencia a padecer enfermedades crónicas o problemas en el hígado, corazón y otros órganos.

Alteraciones en el sistema nervioso: el consumo de sustancias psicoactivas causan cambios en la función y estructura cerebral.

Problemas respiratorios: se presentan mayores dificultades respiratorias, especialmente en adicciones a sustancias inhaladas.

Trastornos del sueño, con frecuentes alteraciones en los patrones de sueño.
Problemas dentales y de piel.

Sistema inmunológico debilitado, lo que se asocia a un mayor riesgo de infecciones y enfermedades.

Mayor exposición a infecciones —como la hepatitis B y C, riesgo de contraer el VIH o infecciones bacterianas — y conductas de riesgo, tanto por el uso compartido de agujas como por la desinhibición ocasionada por el consumo de sustancias.

Problemas cardiovasculares por el uso indebido de sustancias como el alcohol que eleva la presión arterial, el abuso de medicamentos o de drogas como la cocaína.

Pancreatitis crónica por la ingesta excesiva de alcohol, que aumenta la probabilidad de desarrollar cáncer de páncreas.

Los problemas de salud mental y el consumo de sustancias nocivas son acciones que se retroalimentan. Personas con trastornos como la ansiedad, la depresión o el estrés intentan aliviarlo con el consumo de estas sustancias.

La combinación entre drogas, alcohol, ansiedad u otras enfermedades mentales son un peligro para nuestra salud.

A corto plazo pueden dar sensación de euforia o proporcionar alivio, pero a largo plazo las consecuencias de la adicción son muy negativas pudiendo aparecer: paranoia, agitación, pérdida de memoria, alucinaciones.

De hecho, en muchos pacientes con adicciones se detectan trastornos psiquiátricos que requieren un abordaje conjunto. En estas situaciones hablamos de pacientes que necesitan un tratamiento de patología dual y requieren un tratamiento y un seguimiento más exhaustivo y de mayor duración habitualmente.

La persona adicta experimenta una escasa autoestima, siente que la vida no tiene sentido y que no es merecedora de cosas buenas. Se rompen los lazos sociales con los familiares y amigos debido al aislamiento al que se somete, e incluso se complica la vida laboral de la persona o escolar cuando hablamos de jóvenes adictos.

El trastorno adictivo es una enfermedad que no solo afecta a quien lo padece, sino también a las personas que están a su alrededor. Aunque las consecuencias de las adicciones dependen de cada uno y del efecto que tenga la sustancia o actividad compulsiva, el deterioro en la salud y en la vida afectiva es común en todos los adictos.

Acabarán rechazando la compañía de la gente de siempre, se aíslan de todos aquellos que pueden y/o quieren alejarles del consumo y mucho más si alguno de ellos quiere que ingresen y hagan algún tratamiento.

Parte importante del tratamiento se realiza con los familiares y/o con las parejas de los adictos. Pues necesitan entender y perdonar al adicto y a ellos mismos. Además, aparece de manera muy frecuente el sentimiento de culpa por no haber estado más presente, por no haberse dado cuenta de lo que ocurría, por no haber hecho algo antes…

Conocer los efectos de la adiccción es clave para entender el alcance del problema

Efectos del consumo de cocaína

El consumo inmediato de cocaína provoca una intensa activación del sistema nervioso central. Sus efectos incluyen:

Aumento del ritmo cardíaco, la respiración y la presión arterial

Elevación de la temperatura corporal

Pupilas dilatadas, mirada perdida o vidriosa

Mandíbula inferior tensa

Temblores corporales

Náuseas y tics nerviosos

Insomnio o dificultad para dormir

Falta de apetito

Estados visibles de ansiedad o agitación

El uso continuado puede derivar en un deterioro físico, cognitivo y emocional considerable:

Nerviosismo constante

Ojos enrojecidos y ojeras

Descuidado aspecto físico y falta de higiene

Problemas crónicos de sueño y somnolencia diurna

Pérdida de peso o malnutrición

Confusión, problemas de memoria y dificultad para razonar o tomar decisiones

Sangrado nasal y rinitis, especialmente en consumo por inhalación (riesgo de perforación del tabique nasal)

Como droga psicoestimulante, la cocaína provoca alteraciones en el comportamiento:

Euforia excesiva, verborrea y comportamiento inconsecuente

Cambios bruscos de humor

Aislamiento, irritabilidad y estado ansioso

Presencia de paranoias o alucinaciones

Episodios de depresión tras el consumo

Desorganización de rutinas y horarios

Procrastinación y dejadez en estudios, trabajo o responsabilidades

Apatía, abulia y pérdida de motivación

Conflictos familiares o sociales

Abandono de aficiones y relaciones

Conductas secretas, engaños, gasto excesivo, incluso robo o delitos para conseguir droga

Síntomas y efectos del alcoholismo

Cambios de humor y en los hábitos relacionados con la bebida

Necesidad de controlar o esconder el alcohol

Autoengaño y alteración de relaciones personales

Agitación injustificada, problemas laborales o fracaso escolar

Aumento de la tolerancia

Necesidad de beber más para notar efectos

Temblores en manos que desaparecen al beber

Náuseas matutinas, vómitos

Alteraciones de tensión y frecuencia cardíaca

Pérdida de memoria (lagunas mentales)

Disfunciones sexuales

Tono amarillento en la piel, deshidratación, picores, rojeces

Presencia de arañas vasculares o varices

Intentos fallidos de dejar el alcohol

Culpa tras el consumo

Alucinaciones o delirios

Cuando el consumo se ha descontrolado, la adicción te ha dominado

Efectos del abuso y adicción al cannabis

Abandono del grupo de amigos no consumidores

Desinterés por actividades sin relación con el consumo

Preocupación por quedarse sin cannabis

Uso compulsivo

Bajo rendimiento escolar o laboral

Irritabilidad, agresividad y ansiedad que desaparecen al consumir

Lentitud psicomotriz y torpeza

Problemas de razonamiento y memoria

Dificultad para aprender

Paranoias, miedo y estados depresivos

Ansiedad, alucinaciones y aumento de las pulsaciones

Dificultad para concentrarse

Disminución de la capacidad cognitiva, sin recuperación

Agresividad, pérdida del autocontrol y somnolencia

Pérdida de memoria y neuronas

Episodios psicóticos

Problemas de socialización

Tendencia a consumir otras drogas

Efectos del abuso de benzodiacepinas

Temblores en las manos

Sudoración y taquicardia

Insomnio, náuseas o vómitos

Alucinaciones y ansiedad

Agitación psicomotora, convulsiones

Efecto rebote: intensificación de los síntomas originales

Intolerancia al estrés

Ansiedad, insomnio, depresión

Molestias gastrointestinales, neuromusculares y esqueléticas

Síntomas sensoriales: zumbidos, entumecimiento, temblores

Deterioro de la memoria y funciones cognitivas

Con el tratamiento adecuado, dejar el consumo es posible

Efectos del juego patológico (ludopatía)

Necesidad de apostar cantidades cada vez mayores

Irritabilidad al intentar detener el juego

Repetidos fracasos al intentar dejar de jugar

Pensamientos constantes sobre el juego o cómo financiarlo

Sentimientos de culpa, ansiedad o depresión tras jugar

Mentiras para ocultar la adicción

Deterioro de relaciones, trabajo o estudios

Dependencia económica de otras personas debido a las pérdidas

Adicción a las nuevas tecnologías

Privación de sueño por permanecer conectado

Pérdida de la noción del tiempo

Reducción de la alimentación

Estado de tensión continua durante el uso

Bajo rendimiento escolar o laboral

Ansiedad y alteraciones emocionales

Problemas en las relaciones familiares y sociales

Incapacidad para detener la conducta adictiva

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